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4.9 ¿Siguen siendo importantes los diez mandamientos?

La vida del cristiano

Los Diez Mandamientos contienen reglas de conducta muy generales con las que la mayoría de la gente puede estar de acuerdo, particularmente con estos últimos siete mandamientos. Los primeros tres mandamientos son acerca de su relación con Dios. Los mandamientos del cuarto al décimo tratan sobre tu relación con otras personas.

Los Diez Mandamientos están destinados a ayudarte a vivir de una manera verdaderamente humana, para que no pierdas de vista quién eres en realidad. De esta manera también te mantienes cerca de Dios, quien te creó. En la aplicación #TwGOD, encontrará los Diez Mandamientos en la sección que contiene formulaciones estándar de la fe católica (oraciones católicas).

 

Los diez mandamientos nos enseñan que la felicidad no está en el egoísmo, sino en el deseo de sacrificarnos por Dios y por el prójimo.
La sabiduría de la Iglesia

¿Cuáles son los diez mandamientos?

1. Amarás a Dios sobre todas las cosas.

2. No tomarás el nombre de Dios en vano.

3. Santificarás las fiestas.

4. Honrarás a tu padre y a tu madre.

5. No matarás.

6. No cometerás actos impuros.

7. No robarás.

8. No darás falso testimonio ni mentirás.

9. No consentirás pensamientos ni deseos impuros.

10. No codiciarás los bienes ajenos.

[Youcat 349]

“Maestro, ¿qué he de hacer de bueno para conseguir la vida eterna?” (Mt 19, 16)

Al joven que le hizo esta pregunta, Jesús le responde: “Si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos”, y después añadió: “Ven y sígueme”(Mt 19, 16). Seguir a Jesús implica cumplir los Mandamientos. La Ley no es abolida. Por el contrario, el hombre es invitado a encontrarla en la persona del divino Maestro, que la realiza perfectamente en sí mismo, revela su pleno significado y atestigua su perennidad. [CCIC 434]

El mandato de Dios: “No te harás escultura alguna...” (Ex 20, 3), ¿prohíbe el culto a las imágenes?

En el Antiguo Testamento, el mandato “no te harás escultura alguna” prohibía representar a Dios, absolutamente trascendente. A partir de la encarnación del Verbo, el culto cristiano a las sagradas imágenes está justificado (como afirma el II Concilio de Nicea del año 787), porque se fundamenta en el Misterio del Hijo de Dios hecho hombre, en el cual, el Dios trascendente se hace visible. No se trata de una adoración de la imagen, sino de una veneración de quien en ella se representa: Cristo, la Virgen, los ángeles y los santos. [CCIC 446]

¿Qué prohíbe el quinto mandamiento?

El quinto mandamiento prohíbe, como gravemente contrarios a la ley moral:

1) El homicidio directo y voluntario y la cooperación al mismo.

2) El aborto directo, querido como fin o como medio, así como la cooperación al mismo, bajo pena de excomunión, porque el ser humano, desde el instante de su concepción, ha de ser respetado y protegido de modo absoluto en su integridad.

3) La eutanasia directa, que consiste en poner término, con una acción o una omisión de lo necesario, a la vida de las personas discapacitadas, gravemente enfermas o próximas a la muerte.

4) El suicidio y la cooperación voluntaria al mismo, en cuanto es una ofensa grave al justo amor de Dios, de sí mismo y del prójimo; por lo que se refiere a la responsabilidad, ésta puede quedar agravada debido al escándalo o atenuada por particulares trastornos psíquicos o graves temores. [CCIC 470]

Aunque el texto bíblico del Decálogo dice “no cometerás adulterio” ¿por qué el sexto mandamiento prohíbe todos los pecados contra la castidad?

Aunque el texto bíblico del Decálogo dice “no cometerás adulterio”(Ex 20, 14), la Tradición de la Iglesia tiene en cuenta todas las enseñanzas morales del Antiguo y del Nuevo Testamento, y considera el sexto mandamiento como referido al conjunto de todos los pecados contra la castidad. [CCIC 493]

¿Son los diez mandamientos una agrupación casual?

No. Los diez mandamientos constituyen una unidad. Cada mandamiento remite a los demás.

No se puede quitar arbitrariamente ningún mandamiento. Quien transgrede alguno de ellos quebranta toda la ley.

Lo peculiar de los diez mandamientos consiste en que en ellos se abarca toda la vida del ser humano. Pues las personas nos relacionamos a la vez con Dios (mandamientos 1 al 3) y con nuestro prójimo (mandamientos 4 al 10); somos seres sociales y religiosos. [Youcat 350]

¿Es el ateísmo un pecado contra el primer mandamiento?

El ateísmo es un pecado en cuanto rechazo o negación de la existencia de Dios. Pero la imputabilidad de esta falta puede quedar ampliamente disminuida en virtud de las intenciones y las circunstancias.

La frontera entre la imposibilidad práctica de creer y la resistencia a creer es con frecuencia imprecisa. La actitud de rechazar la fe sencillamente como algo sin importancia, sin haberla examinado detalladamente, es con frecuencia más grave que algún ateísmo teórico. [Youcat 357]

¿Por qué el Antiguo Testamento prohíbe las imágenes de Dios y por qué los cristianos católicos ya no mantenemos esta prohibición?

Para proteger el misterio de Dios y diferenciarse de las imágenes de culto de los paganos, el primer mandamiento ordenaba: “No te fabricarás ídolos ni figura alguna”(Ex 20,4). Pero, puesto que Dios se ha dado a sí mismo un rostro humano en Jesucristo, la prohibición de imágenes quedó superada en el Cristianismo. En la Iglesia de Oriente los iconos son considerados incluso sagrados.

El conocimiento de los padres de Israel de que Dios lo supera todo (trascendencia) y de que es mucho mayor que cualquier cosa del mundo, pervive actualmente, tanto en el Judaísmo como en el Islam, donde al igual que antes no puede existir ninguna imagen de Dios. En el Cristianismo se relajó la prohibición de las imágenes a partir del siglo IV en consideración a Cristo y se suprimió en el segundo Concilio de Nicea (año 787). Mediante su encarnación Dios ya no es el absolutamente inimaginable; desde Jesús podemos tener una imagen de su esencia: “Quien me ha visto a mí, ha visto al Padre”(Jn 14,9). [Youcat 358]

¿Por qué los cristianos sustituyeron el sábado por el domingo?

Los cristianos han reemplazado la fiesta del sábado por la fiesta del domingo porque Jesucristo resucitó de entre los muertos en domingo. Pero el “día del Señor” asume en sí elementos del sábado. 

De este modo el domingo cristiano tiene tres elementos esenciales:

1. Nos recuerda la Creación del mundo e introduce el resplandor festivo de la bondad de Dios en el tiempo; 2. Nos recuerda el “octavo día de la Creación”, cuando el mundo se renovó en Cristo (como dice una oración de la noche de Pascua: “Oh Dios, que con acción maravillosa creaste al hombre y con mayor maravilla lo redimiste”); 3. Retoma el motivo del descanso, pero no sólo para santificar la interrupción del trabajo, sino para indicar ya desde ahora el descanso eterno del ser humano en Dios. [Youcat 364]

¿Cómo convierten los cristianos el domingo en el “día del Señor”?

Un católico asiste el domingo o la víspera del domingo a la Santa Misa. En ese día se abstiene de todas las tareas que le impiden la adoración de Dios y que perturben al carácter de la fiesta, la alegría, la paz y el descanso. 

Dado que el domingo es una fiesta de Pascua que se repite cada semana, desde los primeros tiempos los cristianos se reúnen en ese día para celebrar a su Redentor, darle gracias y unirse con él y con los demás redimidos. Por eso es un objetivo central de todo cristiano consciente el “santificar” el domingo y las demás fiestas de la Iglesia. Sólo está dispensado quien tiene necesidades familiares urgentes o está obligado por tareas de importancia social. Puesto que la participación en la eucaristía dominical es fundamental para la vida cristiana, la Iglesia declara pecado grave el hecho de no asistir a misa sin tener un motivo justificado. [Youcat 365]

Esto es lo que dicen los Papas

No sorprende... que la Alianza de Dios con su pueblo esté tan estrechamente vinculada a la perspectiva de la vida, también en su dimensión corporal... Lo que está en juego es... el mundo de hoy y del futuro, así como la existencia de toda la humanidad. De hecho, es completamente imposible que la vida se mantenga auténtica y plena una vez que se separe de lo bueno; y el bien, a su vez, está esencialmente vinculado a los mandamientos del Señor, es decir, a la “ley de la vida” (Sir 17, 11). [Papa Juan Pablo II, Evangelium Vitae, n. 48]